Reproducimos el texto que Judith Bosch leyó al final de su intervención en el acto “Mujer y República” que organizó la Coordinadora 14 d’abril el pasado 21 de este mes. También intervinieron Rosa Cañadell y Lídia Santos. Esperamos en breve disponer del video una vez editado.
Personalmente, como ciudadana de a pie, creo que necesitamos una fórmula democrática que recoja la necesidad imperante y obligación como ciudadanas y ciudadanos de conocer nuestra historia, cuál es el origen de la sociedad en la que vivimos y cuál es el origen milenario del patriarcado, cómo se ha ido reproduciendo y consolidando y, en base a ese conocimiento profundo: qué sociedad, por unanimidad, queremos construir. Creo que necesitamos una fórmula democrática que instaure una sociedad laica, con respeto hacia las creencias individuales y derecho inapelable a educarnos, socializarnos y crecer distantes de cualquier religión (todas, por si alguien a estas alturas duda: profundamente patriarcales y misóginas).
Creo que necesitamos una fórmula democrática que defienda con uñas y dientes el derecho de todas las niñas y niños a ser educadas de manera igualitaria y a mostrarse como realmente decidan, conforme vayan creciendo y experimentando libremente, sin que ninguna religión les diga que sus cabezas se cubren por razones culturales o sus senos por razones biológicas; y sin que ninguna marca de juguetes, compañía de animación o teóricos postmodernos, me da igual, les diga cómo tienen o no tienen que ser las niñas y los niños.
Creo que necesitamos una fórmula democrática que le devuelva la filosofía a las aulas y que incluya en el programa académico a mujeres tan cruciales para nuestro bagaje cultural como Hypatia de Alejandría, Mary Wollstonecraft, Margaret Fuller, Susanne Langer, Kate Millet, Simone de Beauvoir, Silvia Federici, Celia Amorós, entre tantas de las mujeres pensadoras que nadie debería tener que estudiar “por libre”, contando con la suerte de que alguien, a nivel particular, le informe de que existieron.
Creo que necesitamos una fórmula democrática que nos proteja sin excusas posibles de ser alquiladas por partes u obligadas a gestar, y que abola esa ancestral separación que nos dividía y sigue dividiendo -ahora de manera sutil y postmoderna- en madres y putas.
Creo que necesitamos una fórmula democrática creada con, por y para las mujeres y los hombres, en verdadera igualdad de condiciones y con pleno convencimiento de que solo unidos e iguales podemos dar lo mejor de nosotras y nosotros mismos, que tenemos un potencial que hemos desperdiciado durante milenios porque a los poderes les ha interesado tenernos separados, unos tratando de dominar y doblegar a las otras, las otras tratando de liberarnos de la asfixia antinatural e insoportable.
Creo que necesitamos una formula democrática que nos eleve como personas y que ponga de manifiesto, en todo momento, que la obligación de toda ciudadana y ciudadano es poner un granito de arena para lograr un mundo mejor que el que encontró al nacer.
Y creo que esa fórmula democrática igualitaria y liberadora, desde el conocimiento profundo y sin miedo y la capacidad y obligación de deconstruir lo que nos daña y construir un camino nuevo y mejor para todas y todos, podría llamarse TERCERA REPÚBLICA ESPAÑOLA.
Judith Bosch, marzo de 2017