Entre el 8 y el 12 de febrero de 1937, tuvo lugar una de las peores matanzas de civiles de toda la Guerra Civil Española. Durante esos días, decenas de miles de personas –familias enteras con sus escasas y miserables pertenencias: hombres, mujeres, ancianos y niños, a pie, a caballo, montados en burros o en precarias e inestables carretas– salieron de Málaga en dirección a Almería huyendo de las tropas franquistas que estaban a punto de ocupar la ciudad –y huyendo, sobre todo, de los temidísimos regulares marroquíes–, precedidas por su fama macabra de asesinos, saqueadores y violadores. Pero aquella LEER MÁS