Cuando oigo a los diputados de Esquerra Republicana de Cataluña utilizar el insulto de fascista con la liberalidad con que lo hacen, atreviéndose incluso a espetárselo a Josep Borrell, me asombro del atrevimiento que muestran quienes, como Joan Tardá, cuentan decenios de andadura política y vivieron los años de la dictadura En estos tiempos confusos y conflictivos se ha olvidado nuestra trágica historia, que es sin embargo tan reciente. Es habitual que los independentistas catalanes utilicen ese calificativo a troche y moche contra todo aquel que no comulga con su ideario, que, como si fuese el de una secta religiosa, LEER MÁS